Cerca de 450 científicos de 22 países se dieron cita la pasada semana en el Congreso Mundial Bianual sobre Análisis del Ciclo de Vida (ACV) en el sector agroalimentario, en Saint-Malo (Francia), para analizar cómo la aplicación de medidas de ecodiseño y comunicación ambiental en el sector puede contribuir a favorecer la sostenibilidad ambiental, económica y social.
CHEP y LPR, líderes europeos en el sistema de alquiler de pallets y contenedores para la distribución de bienes de consumo, se han incorporado como nuevos socios a ARECO, fundada en julio de 2010 con la misión de promover el uso de elementos reutilizables en la distribución agroalimentaria por sus ventajas logísticas y medioambientales.
El impacto en el medio ambiente de los envases, fundamentalmente de aquellos para el transporte de alimentos desde la producción a la distribución, viene determinado principalmente por su ciclo de vida y no tanto por el material del que están fabricados. Así lo corrobora Pere Fullana i Palmer, director de la Cátedra Unesco de Ciclo de Vida y Cambio Climático.
El 80% de los envases y embalajes que se utilizan para el transporte de productos frescos a las principales (Top 10) cadenas de distribución agroalimentaria en España son reutilizables, lo que sitúa a España entre los primeros países europeos en el empleo de este sistema, que optimiza los recursos y genera menos residuos.
Los envases de plástico reutilizables que se utilizan en la distribución agroalimentaria tienen un ciclo de vida útil de 20 años y pueden ser reutilizados hasta en 100 movimientos, lo que supone enormes ventajas medioambientales, ya que permiten ahorrar recursos y reducir los residuos, según un estudio del Instituto Fraunhofer y la Universidad de Stuttgart sobre la sostenibilidad de los sistemas de embalaje en Europa.
