Los envases de plástico reutilizables que se utilizan en la distribución agroalimentaria tienen un ciclo de vida útil de 20 años y pueden ser reutilizados hasta en 100 movimientos, lo que supone enormes ventajas medioambientales, ya que permiten ahorrar recursos y reducir los residuos, según un estudio del Instituto Fraunhofer y la Universidad de Stuttgart sobre la sostenibilidad de los sistemas de embalaje en Europa.

El estudio realiza una comparativa entre los tres sistemas de embalaje (cajas de plástico, de cartón y de madera) que se utilizan en los cinco países más importantes en producción de frutas y verduras (España, Italia, Francia, Países Bajos y Alemania) y en cuatro de los más grandes mercados compradores (Francia, Países Bajos, Gran Bretaña y Alemania).

La investigación del Instituto Fraunhofer compara los efectos en el medio ambiente de los distintos sistemas de envases, en cinco categorías: eutrofización (contribución a la sobrefertilización); destrucción de la capa de ozono; formación de fotooxidantes; acidificación (contribución a la lluvia ácida); y efecto invernadero.

De forma global, los envases de plástico reutilizables son los que obtienen los mejores resultados frente a otro tipo de envases de un solo uso:

* 49% menor potencial de emisión de gases de efecto invernadero
* 33% menor potencial de reducción de ozono
* 46% menor potencial de smog de verano
* 69% menor potencial de acidificación (contribución a la lluvia ácida)
* 78% menor eutrofización (contribución a la sobrefertilización)

En definitiva, el sistema de envases reutilizables se enmarca dentro de la estrategia medioambiental de la Unión Europea basada en las tres R: reducción (de emisiones de CO2), reutilización, reciclaje.

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