Una gran ventaja del uso de cajas de plástico reutilizables para distribuir productos frescos es su vida útil. Por ejemplo, para distribuir 100.000 toneladas de verduras y frutas en España se necesitan 100.668 cajas de plástico reutilizables , en lugar de 6,6 millones de cajas de cartón de un solo uso (Bala y Fullana-i-Palmer, 2017). Esto reduce significativamente la necesidad de material y energía para fabricar nuevas cajas de un solo uso, lo que en consecuencia se traduce en un menor impacto ambiental:

Un llenado de 15 kg de productos frescos en un envase de plástico reutilizable (EPR) medio emite alrededor de 0,2 kg de CO2 eq, frente a 1,6 kg de CO2 eq cuando se utiliza una caja de cartón de un solo uso

(Abejón et al., 2020)

De estas emisiones de CO2 de un EPR, la etapa de reacondicionamiento es la que más contribuye al impacto medioambiental global de estos envases; alrededor del 30-35%, según Bala y Fullana-i-Palmer (2017).  El reacondicionamiento de un EPR implica la realización de inspecciones, la limpieza y su correcta higienización para que puedan ser reutilizados de nuevo. Esto requiere el transporte a las instalaciones de reacondicionamiento, energía para la limpieza y el calentamiento del agua, y el uso de productos químicos.

La aplicación de estrategias para mejorar esta etapa puede mejorar aún más el rendimiento medioambiental general de los EPR. Tua et al. (2019) propusieron reducir las distancias a las instalaciones de reacondicionamiento, optimizar el consumo de energía y el uso de energía renovable como estrategias clave para la etapa de reacondicionamiento. En este sentido, si la electricidad utilizada para la limpieza e higienización de los EPR en el estudio de ACV de Bala y Fullana-i-Palmer (2017) fuera renovable (en lugar de proceder del mix de la red), las emisiones de CO2 de este proceso se reducirían en un 35%.

Los socios de ARECO tienen como objetivo el uso de energías renovables. Por ejemplo, todos los centros de IFCO y el 50% de los centros asociados utilizan electricidad 100% renovable (IFCO, 2021). Europool también estableció el objetivo de mejorar su logística y energía para reducir un 20% su huella de carbono en 2025, tomando como referencia el año 2017 (Europool, 2020). Y Logifruit sigue ahorrando hasta un 10% de energía gracias a una estrategia centrada en la racionalización y optimización de los recursos utilizados en el proceso de lavado e higienización de los contenedores.

En resumen, el ya de por sí mejor comportamiento medioambiental de un EPR para la distribución de productos alimentarios frescos puede mejorarse si se avanza hacia las renovables y se es más eficiente.

Laura Batlle Bayer – Investigadora de la beca postdoctoral ARECO en la Cátedra UNESCO de Ciclo de ida y Cambio Climático de ESCI-UPF.

Referencias

Abejón, R., Bala, A., Vázquez-Rowe, I., Aldaco, R., Fullana-i-Palmer, P., 2020. When plastic packaging should be preferred: Life cycle analysis of packages for fruit and vegetable distribution in the Spanish peninsular market. Resour. Conserv. Recycl. 155. https://doi.org/10.1016/j.resconrec.2019.104666

Bala, A., Fullana-i-Palmer, P., 2017. Análisis comparado de diferentes opciones de distribución de frutas y hortalizas en España mediante el Análisis de Ciclo de Vida.

Europool, 2020. Sustainability report 2020. Euro Pool Group in 2020: into action.

IFCO, 2021. Thriving in the circular economy Making the fresh grocery supply chain sustainable. ESG 2021 Report.

Tua, C., Biganzoli, L., Grosso, M., Rigamonti, L., 2019. Life cycle assessment of reusable plastic crates (RPCs). Resources 8. https://doi.org/10.3390/resources8020110

 

 

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